Fuente: Diario ABC Color, 6 de marzo de 2008
El Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa) confirmó que la mortandad masiva de aves y otros animales domésticos en el barrio Jamaica de La Paloma fue causada por productos organofosforados.
LA PALOMA, Canindeyú (Rosendo Duarte, corresponsal). La Dirección de Patología y Control de Alimentos del Senacsa detectó niveles de colinesterasa (componentes de la sangre que ayudan al sistema nervioso a trabajar apropiadamente) muy por debajo de lo normal, al analizar los animales domésticos muertos (gallinas, patos, pavos, cerdo y perros) en el barrio Jamaica de La Paloma. La mortandad se registra desde hace aproximadamente un mes.Según los técnicos intervinientes, con eso se comprueba que la mortandad fue causada por productos tóxicos, presumiblemente empleados en el tratamiento de la soja.Según explicó la Dra. Andrea de Zacarías, jefa regional del Senacsa, en primer lugar los estudios descartaron la presencia de enfermedades tradicionales como el newcastle y la influenza, pero confirmó la presencia de organofosforados en el organismo de los animales muertos y semimuertos analizados en el laboratorio de la institución. “El rango normal de colinesterasa en aves es de 800 a 1200 u/l, y en una las muestra analizada se detectó apenas 382,4 u/l“, precisó la profesional veterinaria.
El caso fue comunicado inmediatamente a la unidad especializada del medio ambiente de la fiscalía zonal de Salto del Guairá, a cargo del fiscal José Zarza, quien tomó intervención en el hecho.La responsable del Senacsa manifestó que al descartarse la presencia de virus o enfermedades como causa de la mortandad, el hecho sale de jurisdicción del Senacsa y queda a cargo de otros órganos competentes, que deberán investigar la fuente de intoxicación y hallar al responsable.Tanto los técnicos intervinientes como los pobladores afectados coinciden en presumir que la contaminación viene siendo causada por un par de avionetas empleadas en fumigaciones aéreas en los sojales existentes en los alrededores de la comunidad.
La Dra. Andrea de Zacarías, del Senacsa, dialoga con Hugo Bogado Gavilán, vecino de Jamaica.
Hugo Bogado Gavilán, uno de los afectados, explicó que a menos de 200 metros del lugar está ubicada la pista de aterrizaje y abastecimiento de las avionetas fumigadoras que levantan vuelo por sobre la comunidad y a su paso estarían causando la intoxicación de las aves.El fiscal Zarza se comprometió a realizar una ágil y profunda investigación de los hechos, a fin de determinar la responsabilidad civil y penal de los causantes del grave problema.“Esto se debe frenar antes que las consecuencias sean peores“, indicó.
jueves, 6 de marzo de 2008
sábado, 23 de febrero de 2008
Exigen la prohibición de la liberación de árboles genéticamente manipulados
Carta abierta al Órgano Asesor de la Convención sobre Diversidad Biológica,exigiendo la prohibición de la liberación de árboles genéticamente manipulados
El 19 de febrero de 2008, un gran número de organizaciones de la sociedad civil enviaron una carta abierta a los miembros del Órgano Subsidiario de AsesoramientoCientífico, Técnico y Tecnológico de la Convención sobre Diversidad Biológica-.reunidos en Roma durante esta semana- expresando su "profunda preocupación" sobrela manipulación genética en árboles.
En el transcurso de tan sólo una semana, la carta fue firmada por 138 organizacionesde países donde se están realizando investigaciones (o se han hecho en los últimosaños) en materia de manipulación genética de árboles,. Estos países son: Alemania,Aotearoa / Nueva Zelanda, Australia, Bélgica, Brasil, Canadá, Chile, China, España,Estados Unidos, Finlandia, Francia, Holanda, Italia, Japón, Polonia, Portugal ,Reino Unido y Suecia.
Los firmantes comienzan planteando que su "preocupación se origina, en primer lugar,en el hecho de que la manipulación genética que se está llevando a cabo apunta aconsolidar y expandir un modelo de monocultivos de árboles que ya ha demostradoresultar en graves impactos sociales y ambientales en muchos de nuestros países."
La carta aporta una serie de ejemplos sobre como las investigaciones que se estánrealizando impactarían en el medio ambiente, dado que los árboles están siendomanipulados para lograr:
- crecimiento más rápido, lo que significaría "agravar aún más los impactos yaconstatados sobre el agua", dado que esto "significaría un uso mayor de agua porparte de las plantaciones."
- resistencia a bajas temperaturas -con el fin de plantar árboles en las regionesmás frías y en las zonas más altas de las montañas- lo que " implicaría impactossociales y ambientales en áreas aún no impactadas por los actuales monocultivos."
- árboles con propiedades insecticidas para hacerlos resistentes a insectos, cuyo"resultado podría ser la mortandad de una cantidad de otras especies de insectos,con los consiguientes impactos sobre las cadenas alimenticias de la fauna local."
- resistencia a herbicidas, lo que "implicaría impactos sociales y ambientales aúnmayores, destrucción de flora local y afectaría la salud de la gente."
- mayor contenido de celulosa, lo que implicaría una "menor cantidad de lignina,componente que le da fuerza estructural a los árboles", lo que "los haríasusceptibles de sufrir daños durante las tormentas de viento."
Las organizaciones firmantes recuerdan a los delegados de los países que "en laúltima Conferencia de las Partes del Convenio sobre Diversidad Biológica (COP8) seadoptó la decisión VIII/19", que "Recomienda a las Partes adoptar enfoques deprecaución al tratar la cuestión de los árboles genéticamente modificados". En basea ello, les solicitan que recomienden a la Convención "que prohíba definitivamentelos árboles genéticamente manipulados --incluyendo los ensayos de campo-- debido alos graves riesgos que ello implica para la diversidad biológica de nuestroplaneta." Ver texto completo de la carta y firmas en: http://www.wrm.org.uy/actores/CBD/SBSTTA13/Carta_paises_arboles_GM.pdf
El 19 de febrero de 2008, un gran número de organizaciones de la sociedad civil enviaron una carta abierta a los miembros del Órgano Subsidiario de AsesoramientoCientífico, Técnico y Tecnológico de la Convención sobre Diversidad Biológica-.reunidos en Roma durante esta semana- expresando su "profunda preocupación" sobrela manipulación genética en árboles.
En el transcurso de tan sólo una semana, la carta fue firmada por 138 organizacionesde países donde se están realizando investigaciones (o se han hecho en los últimosaños) en materia de manipulación genética de árboles,. Estos países son: Alemania,Aotearoa / Nueva Zelanda, Australia, Bélgica, Brasil, Canadá, Chile, China, España,Estados Unidos, Finlandia, Francia, Holanda, Italia, Japón, Polonia, Portugal ,Reino Unido y Suecia.
Los firmantes comienzan planteando que su "preocupación se origina, en primer lugar,en el hecho de que la manipulación genética que se está llevando a cabo apunta aconsolidar y expandir un modelo de monocultivos de árboles que ya ha demostradoresultar en graves impactos sociales y ambientales en muchos de nuestros países."
La carta aporta una serie de ejemplos sobre como las investigaciones que se estánrealizando impactarían en el medio ambiente, dado que los árboles están siendomanipulados para lograr:
- crecimiento más rápido, lo que significaría "agravar aún más los impactos yaconstatados sobre el agua", dado que esto "significaría un uso mayor de agua porparte de las plantaciones."
- resistencia a bajas temperaturas -con el fin de plantar árboles en las regionesmás frías y en las zonas más altas de las montañas- lo que " implicaría impactossociales y ambientales en áreas aún no impactadas por los actuales monocultivos."
- árboles con propiedades insecticidas para hacerlos resistentes a insectos, cuyo"resultado podría ser la mortandad de una cantidad de otras especies de insectos,con los consiguientes impactos sobre las cadenas alimenticias de la fauna local."
- resistencia a herbicidas, lo que "implicaría impactos sociales y ambientales aúnmayores, destrucción de flora local y afectaría la salud de la gente."
- mayor contenido de celulosa, lo que implicaría una "menor cantidad de lignina,componente que le da fuerza estructural a los árboles", lo que "los haríasusceptibles de sufrir daños durante las tormentas de viento."
Las organizaciones firmantes recuerdan a los delegados de los países que "en laúltima Conferencia de las Partes del Convenio sobre Diversidad Biológica (COP8) seadoptó la decisión VIII/19", que "Recomienda a las Partes adoptar enfoques deprecaución al tratar la cuestión de los árboles genéticamente modificados". En basea ello, les solicitan que recomienden a la Convención "que prohíba definitivamentelos árboles genéticamente manipulados --incluyendo los ensayos de campo-- debido alos graves riesgos que ello implica para la diversidad biológica de nuestroplaneta." Ver texto completo de la carta y firmas en: http://www.wrm.org.uy/actores/CBD/SBSTTA13/Carta_paises_arboles_GM.pdf
domingo, 11 de noviembre de 2007
Analizan amenaza de las corporaciones transnacionales a la soberanía alimentaria
Fuente: www.radiomundoreal.fm
El control de los transgénicos por parte de las corporaciones transnacionales, su interés en la dominación del mercado de la alimentación a nivel mundial y el modelo de producción agrícola y campesino, fueron algunos de los temas centrales de la conferencia pública denominada “Soberanía Alimentaria y Biotecnología”, realizada el miércoles en el marco de la Cumbre por la Amistad e Integración de los Pueblos Iberoamericanos.
La actividad se realizó en el Palacio Ariztía de Santiago de Chile. Allí hicieron uso de la palabra dos representantes del Grupo de Acción sobre Erosión, Tecnología y Concentración (Grupo ETC): Silvia Ribeiro y Pat Mooney, que trabajan en México y Canadá respectivamente. Por su parte, el punto de vista campesino fue aportado por Alberto Gómez, de México, que integra la Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo (CLOC) – Vía Campesina.
Gómez empezó su alocución diciendo que “el reflejo de la crisis en la agricultura es el hambre, la pobreza, la desigualdad y la migración campo-ciudad”.
El campesino explicó que en la actualidad existe una “disputa para controlar la alimentación” a nivel mundial. “Por un lado está la agricultura industrial, de exportación, de monocultivos, con transgénicos, que afecta el agua y los suelos”, dijo Gómez. “Por otro lado está la agricultura campesina, sustentable”, sintetizó.
El integrante de la CLOC – Vía Campesina agregó que las corporaciones transnacionales avanzan rápidamente para controlar el mercado de la alimentación, con el apoyo del Banco Mundial, del Fondo Monetario Internacional y de los gobiernos nacionales.
Sin embargo,el modelo de producción de alimentos que impulsan las grandes empresas ha fracasado, dijo Gómez. Explicó que en 1996 habían 800 millones de personas con hambre en el mundo, según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO, por su sigla en inglés). En la actualidad las propias cifras oficiales reconocen que hay 860 millones de personas con hambre en el planeta, agregó.
En esta línea, Silvia Ribeiro destacó el fracaso de la llamada “revolución verde”, que no ha sido otra cosa que la “maquinización de la agricultura”, aseguró, y que tuvo como base la idea de llenar el campo de cultivos, que fuesen controlados por grandes corporaciones transnacionales. Esa revolución expulsó del medio rural a los campesinos: se promovió una agricultura sin agricultores.
Ribeiro explicó que las grandes corporaciones son en la actualidad las dueñas de las semillas transgénicas, porque las han patentado, y las propietarias de los químicos que esos organismos genéticamente modificados toleran. Destacó especialmente a la empresa estadounidense Monsanto, a la suiza Syngenta y a otras como Basf, Dow, Bayer y Dupont.
“Todo el sistema de Naciones Unidas está pensando cómo regular sobre transgénicos, qué normas de bioseguridad imponer a los países, con el trabajo que eso significa, en lugar de rechazar esa producción”, se lamentó la integrante del Grupo ETC.
Ribeiro destacó, no obstante, que la producción de alimentos sigue siendo controlada mayoritariamente por los campesinos, a pesar de la enorme presión que ejercen las grandes empresas. “Unos 1400 millones de personas en el mundo son campesinos y ellos mantienen su costumbre de utilizar y reutilizar sus propias semillas”, finalizó.
El control de los transgénicos por parte de las corporaciones transnacionales, su interés en la dominación del mercado de la alimentación a nivel mundial y el modelo de producción agrícola y campesino, fueron algunos de los temas centrales de la conferencia pública denominada “Soberanía Alimentaria y Biotecnología”, realizada el miércoles en el marco de la Cumbre por la Amistad e Integración de los Pueblos Iberoamericanos.
La actividad se realizó en el Palacio Ariztía de Santiago de Chile. Allí hicieron uso de la palabra dos representantes del Grupo de Acción sobre Erosión, Tecnología y Concentración (Grupo ETC): Silvia Ribeiro y Pat Mooney, que trabajan en México y Canadá respectivamente. Por su parte, el punto de vista campesino fue aportado por Alberto Gómez, de México, que integra la Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo (CLOC) – Vía Campesina.
Gómez empezó su alocución diciendo que “el reflejo de la crisis en la agricultura es el hambre, la pobreza, la desigualdad y la migración campo-ciudad”.
El campesino explicó que en la actualidad existe una “disputa para controlar la alimentación” a nivel mundial. “Por un lado está la agricultura industrial, de exportación, de monocultivos, con transgénicos, que afecta el agua y los suelos”, dijo Gómez. “Por otro lado está la agricultura campesina, sustentable”, sintetizó.
El integrante de la CLOC – Vía Campesina agregó que las corporaciones transnacionales avanzan rápidamente para controlar el mercado de la alimentación, con el apoyo del Banco Mundial, del Fondo Monetario Internacional y de los gobiernos nacionales.
Sin embargo,el modelo de producción de alimentos que impulsan las grandes empresas ha fracasado, dijo Gómez. Explicó que en 1996 habían 800 millones de personas con hambre en el mundo, según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO, por su sigla en inglés). En la actualidad las propias cifras oficiales reconocen que hay 860 millones de personas con hambre en el planeta, agregó.
En esta línea, Silvia Ribeiro destacó el fracaso de la llamada “revolución verde”, que no ha sido otra cosa que la “maquinización de la agricultura”, aseguró, y que tuvo como base la idea de llenar el campo de cultivos, que fuesen controlados por grandes corporaciones transnacionales. Esa revolución expulsó del medio rural a los campesinos: se promovió una agricultura sin agricultores.
Ribeiro explicó que las grandes corporaciones son en la actualidad las dueñas de las semillas transgénicas, porque las han patentado, y las propietarias de los químicos que esos organismos genéticamente modificados toleran. Destacó especialmente a la empresa estadounidense Monsanto, a la suiza Syngenta y a otras como Basf, Dow, Bayer y Dupont.
“Todo el sistema de Naciones Unidas está pensando cómo regular sobre transgénicos, qué normas de bioseguridad imponer a los países, con el trabajo que eso significa, en lugar de rechazar esa producción”, se lamentó la integrante del Grupo ETC.
Ribeiro destacó, no obstante, que la producción de alimentos sigue siendo controlada mayoritariamente por los campesinos, a pesar de la enorme presión que ejercen las grandes empresas. “Unos 1400 millones de personas en el mundo son campesinos y ellos mantienen su costumbre de utilizar y reutilizar sus propias semillas”, finalizó.
lunes, 8 de octubre de 2007
Piden desautorizar las operaciones del puerto granelero de Cargill
La Red Rural responsabiliza a la SEAM y al Gobierno de la República del Paraguay de la desidia con que están actuando frente al grave problema que significa la próxima habilitación de un megapuerto granelero sobre el rio Paraguay, a menos de mil metros de la toma de agua corriente para la ciudad de Asunción y alrededores.
El megapuerto de la empresa multinacional Cargill contaminará con toda seguridad la zona y especialmente el agua, teniendo en cuenta que los barcos producen pérdidas de combustibles y en ocasiones provocan accidentes, además de las pérdidas que produce la manipulación de granos en cantidades astronómicas, los cuales se encuentran con riguroso tratamiento químico, cuyo descontrol ya viene causando serios daños a la naturaleza y a la vida humana en el campo.
Estos desechos serán mucho más peligrosos que las basuras domiciliarias que van a parar a las aguas del rio Paraguay, pero aguas abajo de la toma de ESSAP, la empresa estatal que provee de agua potable a toda la población de Asunción y varias otras ciudades del departamento Central.
A la Red Rural le extraña que la SEAM haya autorizado semejante obra, sin medir las consecuencias para la salud humana, y que ahora se pretende solucionar con la construcción de un muro.
Es hora de que el Gobierno nacional actúe con firmeza y no solamente de boca para afuera en contra de las multinacionales o de las empresas nacionales que atentan contra el medio ambiente y en especial contra recursos vitales, como el agua. Es hora también que la ciudadanía comprenda que las supuestas obras de progreso, pueden beneficiar, sin dudas, a unos cuantos, pero que la falta de previsión puede significar peligro de muerte para miles de personas.
A criterio de la Red Rural, las autoridades paraguayas deben suspender las construcciones y desautorizar las operaciones del futuro puerto, además de buscar también soluciones más duraderas para la provisión de agua potable a la población. El Estado paraguayo debe entender que ese es su deber asi como el Gobierno debe comprender que su responsabilidad es con esta y las futuras generaciones.
Idalina Gómez Hansen
Coordinadora General
Red Rural
El megapuerto de la empresa multinacional Cargill contaminará con toda seguridad la zona y especialmente el agua, teniendo en cuenta que los barcos producen pérdidas de combustibles y en ocasiones provocan accidentes, además de las pérdidas que produce la manipulación de granos en cantidades astronómicas, los cuales se encuentran con riguroso tratamiento químico, cuyo descontrol ya viene causando serios daños a la naturaleza y a la vida humana en el campo.
Estos desechos serán mucho más peligrosos que las basuras domiciliarias que van a parar a las aguas del rio Paraguay, pero aguas abajo de la toma de ESSAP, la empresa estatal que provee de agua potable a toda la población de Asunción y varias otras ciudades del departamento Central.
A la Red Rural le extraña que la SEAM haya autorizado semejante obra, sin medir las consecuencias para la salud humana, y que ahora se pretende solucionar con la construcción de un muro.
Es hora de que el Gobierno nacional actúe con firmeza y no solamente de boca para afuera en contra de las multinacionales o de las empresas nacionales que atentan contra el medio ambiente y en especial contra recursos vitales, como el agua. Es hora también que la ciudadanía comprenda que las supuestas obras de progreso, pueden beneficiar, sin dudas, a unos cuantos, pero que la falta de previsión puede significar peligro de muerte para miles de personas.
A criterio de la Red Rural, las autoridades paraguayas deben suspender las construcciones y desautorizar las operaciones del futuro puerto, además de buscar también soluciones más duraderas para la provisión de agua potable a la población. El Estado paraguayo debe entender que ese es su deber asi como el Gobierno debe comprender que su responsabilidad es con esta y las futuras generaciones.
Idalina Gómez Hansen
Coordinadora General
Red Rural
sábado, 1 de septiembre de 2007
Nativos piden participar en preservacion
Fuente: Abc color
Sábado 01 de Septiembre de 2007, Paraguay
Los indígenas mbya guaraní reclamaron ayer a los ministros de Hacienda, César Barreto, y del Ambiente, Carlos López, por qué no fueron incluidos en el proyecto de preservación de la reserva de San Rafael, en donde tienen doce lugares sagrados.
ALTO VERA, Itapúa (De nuestra redacción regional de Encarnación). Indígenas mbya guaraní que habitan la zona de reserva de la cordillera San Rafael reclamaron a las autoridades nacionales por su exclusión de los proyectos de preservación ambiental de la reserva, y calificaron el hecho como una falta de respeto y discriminación.Fue durante la presentación del programa canje de deuda por naturaleza que tuvo lugar ayer en esta localidad y del cual participaron el embajador de EE.UU., James Cason, y los ministros del Ambiente, y Hacienda, Carlos López y César Barreto, respectivamente.Los líderes indígenas hicieron pasar ‘calor’ a las autoridades nacionales y organizadores del encuentro porque tuvieron que forzar su participación, que no estaba prevista en el programa, y reclamar que les permitan hablar para exponer sus inquietudes.Reclamaron que fueron informados de la reunión apenas 24 horas antes, y no tuvieron cabida en el programa desarrollado. De hecho, ningún líder nativo estuvo entre los invitados en el salón donde se desarrolló la reunión.Alberto Vázquez, presidente de una organización que nuclea a comunidades indígenas de Itapúa, sostuvo que mal se puede hablar de participación cuando nunca fueron invitados a participar de las reuniones que tocaban las cuestiones que hacen a la preservación de la zona, pese a que los nativos viven en el lugar y son dueños ancestrales de las tierras. “Cuando comenzó el tema deuda por naturaleza le pedimos al gobierno información y no nos dieron, cuando se habló de formar un consejo pedimos participación y tampoco nos dieron”, reclamó el líder indígena.Vázquez sostuvo que los nativos tienen 12 ‘tapyi’ (lugares sagrados) dentro de la reserva del San Rafael, y están dispuestos a defenderlos, reclamó que el Estado no cumple lo que establece la Constitución Nacional y la Ley 904, así como tratados internacionales que garantizan a los pueblos nativos sus tierras, al tiempo de denunciar que existe una nueva amenaza de invasión por campesinos a uno de los asentamientos nativos. Otros líderes indígenas como Hipólito Acevei y Reginaldo Urbina, de una nucleación indígena que habita en la zona del departamento de Caazapá, dentro de la cordillera, también expresaron reclamos del mismo tenor. De la reunión, que tuvo lugar en las instalaciones del la ONG Procosara, participaron representantes de ONG, propietarios de tierras ubicadas dentro del área de la reserva.
Sábado 01 de Septiembre de 2007, Paraguay
Los indígenas mbya guaraní reclamaron ayer a los ministros de Hacienda, César Barreto, y del Ambiente, Carlos López, por qué no fueron incluidos en el proyecto de preservación de la reserva de San Rafael, en donde tienen doce lugares sagrados.
ALTO VERA, Itapúa (De nuestra redacción regional de Encarnación). Indígenas mbya guaraní que habitan la zona de reserva de la cordillera San Rafael reclamaron a las autoridades nacionales por su exclusión de los proyectos de preservación ambiental de la reserva, y calificaron el hecho como una falta de respeto y discriminación.Fue durante la presentación del programa canje de deuda por naturaleza que tuvo lugar ayer en esta localidad y del cual participaron el embajador de EE.UU., James Cason, y los ministros del Ambiente, y Hacienda, Carlos López y César Barreto, respectivamente.Los líderes indígenas hicieron pasar ‘calor’ a las autoridades nacionales y organizadores del encuentro porque tuvieron que forzar su participación, que no estaba prevista en el programa, y reclamar que les permitan hablar para exponer sus inquietudes.Reclamaron que fueron informados de la reunión apenas 24 horas antes, y no tuvieron cabida en el programa desarrollado. De hecho, ningún líder nativo estuvo entre los invitados en el salón donde se desarrolló la reunión.Alberto Vázquez, presidente de una organización que nuclea a comunidades indígenas de Itapúa, sostuvo que mal se puede hablar de participación cuando nunca fueron invitados a participar de las reuniones que tocaban las cuestiones que hacen a la preservación de la zona, pese a que los nativos viven en el lugar y son dueños ancestrales de las tierras. “Cuando comenzó el tema deuda por naturaleza le pedimos al gobierno información y no nos dieron, cuando se habló de formar un consejo pedimos participación y tampoco nos dieron”, reclamó el líder indígena.Vázquez sostuvo que los nativos tienen 12 ‘tapyi’ (lugares sagrados) dentro de la reserva del San Rafael, y están dispuestos a defenderlos, reclamó que el Estado no cumple lo que establece la Constitución Nacional y la Ley 904, así como tratados internacionales que garantizan a los pueblos nativos sus tierras, al tiempo de denunciar que existe una nueva amenaza de invasión por campesinos a uno de los asentamientos nativos. Otros líderes indígenas como Hipólito Acevei y Reginaldo Urbina, de una nucleación indígena que habita en la zona del departamento de Caazapá, dentro de la cordillera, también expresaron reclamos del mismo tenor. De la reunión, que tuvo lugar en las instalaciones del la ONG Procosara, participaron representantes de ONG, propietarios de tierras ubicadas dentro del área de la reserva.
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